HidroAysén, ¿Un Muro Necesario?
Tras la reciente aprobación del proyecto HidroAysén, los chilenos iniciamos el debate acerca de la matriz energética que debiera adoptar el país. Diversas opiniones y planteamientos sugieren el uso de centrales termoeléctricas, hidráulicas de gran escala, energía nuclear o, simplemente, la arcaica idea de ‘quedarnos a oscuras’. Para muchos, hasta ahora, un incierto panorama en el que repetidamente algunos actores infunden temor a la ciudadanía, intentando establecer -como una suerte de verdad incontrarrestable- la idea de “o construimos estos proyectos, o el escenario será aún peor”.
Es importante analizar qué tan necesario es el proyecto HidroAysén para Chile. Hemos escuchado a quienes sostienen que si el país pretende crecer a tasas importantes, necesarias para superar la pobreza, se debe duplicar la capacidad instalada en los siguientes 10 años, incluso triplicarla en las próximas 2 décadas. Me permito cuestionar el que las curvas de crecimiento estén tan correlacionadas con las del requerimiento energético. En algún momento debiera aparecer el efecto de eficiencia, sin embargo, concedamos este supuesto como real. Necesitamos otros 15.000 MW en los próximos 10 años, y más aún en las próximas 2 ó 3 décadas. Surge aquí la pregunta… ¿Son realmente las Energías Renovables No Convencionales (ERNC) una opción?
Diversos estudios demuestran que tenemos un enorme potencial en este tipo de energías. Chile, dada su geografía, posee condiciones únicas y sumamente atractivas, pero poco exploradas hasta la fecha. A modo de ejemplo, un estudio realizado por ACERA, señala que sólo entre el valle de Aconcagua y Puerto Montt, entre las cotas 1.000 y 500 disponemos de eventuales 18.000 MW en pequeñas y medianas centrales hídricas que no inundarían ningún valle. Es decir, una opción más que suficiente y auspiciosa que duplicaría con creces la capacidad instalada actual.
El siguiente cuadro muestra el potencial de ERNC del país:
Con un potencial de estas magnitudes debiésemos ser capaces de cubrir todos nuestros requerimientos energéticos, sin embargo, y cabe la pregunta ¿qué sucede con el costo de la energía?. Con algo de majadería, ciertas personas aseguran que las energías renovables no convencionales consideran costos demasiado elevados y por ello, a priori, las descartan como opción.
Recientemente, la prestigiosa agencia norteamericana Bloomberg, publicó un interesante estudio comparativo. En él se nivelan los costos de distintos tipos de energía, considerando variables como la inversión, operaciones y el factor de planta (porcentaje del tiempo en que se encuentra produciendo). El estudio indica que, actualmente, las centrales más económicas son las pequeñas hidroeléctricas, cuyos costos nivelados resultan más bajos que las grandes centrales hídricas, termoeléctricas y, por cierto, muchísimo más razonable que las represas que se pretenden construir en Aysén. Más aún si se considera la altísima inversión que conlleva costear la extensa e irracional línea de transmisión de 2.300 kms para transportar la energía a los centros de consumo. Del mismo modo, se grafican escenarios muy competitivos para las energías geotérmica y eólica.
El mismo estudio proyecta los costos al 2020 y 2030, períodos en los que energías del siglo XXI, como la termosolar, asoman como muy atractivas y convenientes para nuestro país dado su enorme potencial.
Con estos antecedentes, nuestro país tiene un muy interesante y alentador camino por recorrer en lo que a ERNC se refiere. Pudiendo más que duplicar la capacidad de muestra matriz energética de manera competitiva y proyectando los escenarios para los próximos 20 a 30 años, las energías del siglo XXI serán capaces de resolver nuestros requerimientos para el desarrollo de Chile en forma económicamente eficiente y con el complemento de un sin igual cuidado del medio ambiente.
En resumen, no es necesario desarrollar un proyecto de las características de HidroAysén, no porque Chile no necesite la energía, sino porque existen mejores opciones; en menor plazo, menos invasoras de nuestra geografía y bastante más económicas, por cierto. Definitivamente, no resulta necesario arriesgar e hipotecar el desarrollo de nuestra hermosa Patagonia. Un espléndido e incomparable territorio del que emanan toda clase de beneficios con un sello de origen limpio, natural y escénico que le brindan a nuestro país un valor agregado del que tal vez aún no dimensionamos en su justa medida.

Recomiendo revisar los siguientes ejercicios:
- Apuntes para Entender Mejor la Polémica entre Energía Hidráulica versus Solar y Eólica:
PRIMERA PARTE: http://goo.gl/HWMhM
SEGUNDA PARTE: http://goo.gl/hDqbB
TERCERA PARTE: http://goo.gl/zvjXp
- ¿Es posible reemplazar una parte sustancial de la matriz energética chilena con Energía Solar Fotovoltaica? Conceptos: http://goo.gl/C8l56
- ¿Cuánto CUESTA reemplazar una parte importante de la matriz energética chilena con Energia Solar Fotovoltaica?: El Tamaño del ANIMAL: http://goo.gl/3pa1A
HidroAysén no sólo NO es necesaria, sino también su “ridícula” Carretera Eléctrica; me explico: sabemos(al menos algunos pocos)que Chile, es el mayor Campeón Mundial de las E.R.N.C., con cualquiera de ellas, podemos abastecer a todo Chile y nos sobraría Energía; comencemos por dar un ejemplo con alguna Región del País: Araucanía, IX Región:”todas las Regiones de Chile, salvo la R.M., tiener Mar y a su vez, Valle Central y Cordillera; parael caso de la Araucanía, en la Cordillera tenemos Termas para generar Termoelectricidad, el Valle Central, tiene Bosques, para la Biomasa Termoeléctrica y el Mar para las distintas Energías existentes(Mareomotrices, Undimotricez, etc. y sin necesidad de ocupar una mal llamada Carretera Eléctrica); Energías más que suficientes como para asistir a toda la IX Región; todo es cosa de Políticas de los Gobiernos de turno, darle las soluciones correspondientes. Así, suma y sigue para todas lasotras Regiones de Chile, todas ellas tienen sus ventajas y atributos potenciales para ser aplicadas de forma inmediata. Cuando llegue un Ministro de Energía que SEPA sobre estas materias, Chile Brillará con Energía Nobles, Puras y Sanas.